Algo más que ahorrar: haz crecer tu patrimonio

19 | Ago

Muchos creemos que hablar de educación financiera es entrar a un mundo complejo y lleno de tecnicismos, reservado para financieros o economistas. Pero, en realidad, todos podemos aprender finanzas personales y aprovecharlas al máximo. Al aplicarlas a nuestra vida personal, podremos presupuestar gastos, proteger nuestro patrimonio y prepararnos para el retiro.

Un factor de la educación financiera es el ahorro. Es una práctica que todos conocemos pero que pocos aplicamos. ¿Por qué debemos ahorrar? Desarrollando este hábito, podremos alcanzar las metas que nos propongamos y hacer realidad nuestros sueños: irnos de vacaciones, dar el enganche de una casa, comprar un automóvil o invertir en un negocio. Además, estaremos preparados ante cualquier dificultad o emergencia que se nos pueda presentar. Lo ideal es que al menos el 10% de nuestros ingresos sean destinados al ahorro.

Para poder ahorrar, necesitamos tener un control de nuestro dinero estableciendo un presupuesto. Muchas veces tenemos fugas de dinero que no notamos hasta que analizamos detenidamente nuestros gastos. Establecer nuestro presupuesto nos traerá grandes beneficios, y es muy sencillo de hacer:

  1. Haz un documento dividido con dos tablas (ingresos y egresos) de dos columnas cada una.
  2. En la primera columna coloca tus ingresos fijos (salario).
  3. En la segunda, establece los variables (bonos de productividad, aguinaldos).
  4. Haz lo mismo en la segunda tabla, en la primera columna coloca los gastos fijos (servicios, alimentación, transporte)
  5. En la otra, los variables (diversiones, cuidado personal).

Un ejemplo de cómo puedes hacer este sencillo presupuesto es:

Ingresos
Fijos Variables
Salario $ Ganancias extra $
    Utilidad de negocio $
    Bonos de trabajo $
    Aguinaldo $

Gastos
Fijos Variables
Alimentación   Vestido y calzado $
Comidas fuera de casa $ Diversión  
Bebidas $ Cine $
Carnes $ Teatro $
Cereales $ Conciertos $
Frutas y verduras $ Servicios de comunicación $
Lácteos y huevo $ Internet $
Tortilla $ Teléfono $
Vivienda y servicios   Celular $
Hipoteca $ Cuidado personal  
Agua $ Jabón, pasta dental, etc. $
Luz $ Cortes de cabello $
Gas $ Limpieza del hogar  
Transporte   Detergente $
Gasolina $ Escobas, trapeadores $
Pasajes $ Estropajos $
Taxis $ Salud  
    Consultas médicas $
    Medicamentos $

Es importante que anotemos con detalle cada artículo en el que gastamos, chicles, refrescos, dulces; todo debe estar en nuestra lista. Los pequeños gastos, conocidos como gastos hormiga, que realizamos diariamente pueden parecer insignificantes pero se acumulan hasta representar grandes cantidades de dinero. Digamos que gastamos $50 diarios en ese tipo de artículos, en tan sólo un año sumarían $18,250. Con esa cantidad de dinero podríamos irnos de vacaciones, comprar una televisión, electrodomésticos, etc. Detectando los gastos innecesarios, podemos ver la manera de reducirlos o eliminarlos y ahorrar ese dinero.

Una vez que el ahorro se convierta en hábito y tengamos una cantidad considerable, podemos pensar en invertir y hacer crecer nuestro ahorro. Ahorrar e invertir no son lo mismo pero se complementan:

  • El ahorro nos ayuda a cumplir metas y enfrentar emergencias y nos da los recursos suficientes para invertir.
  • La inversión, en cambio, es para aumentar nuestro patrimonio, puede ser comenzando una empresa o invirtiendo en cualquier otro tipo de negocio.

Ahora que cuentas con esta información, tú también puedes aprovechar los grandes beneficios de saber gestionar tus finanzas personales. Es muy sencillo llevar un control económico de lo que gastamos y recibimos para tener un balance. Recordemos que debemos gastar menos de lo que recibimos. Esa será la señal principal de contar con finanzas sanas, así no nos endeudaremos y podremos ahorrar. Al tener nuestro respaldo económico, no hay nada que no podamos alcanzar, sólo necesitamos contar con la disposición de comenzar a usar las finanzas a nuestro favor, hacer que el dinero trabaje para nosotros y cumplir nuestras metas.