4 puntos para administrar un proyecto exitoso

1 | Jul

Todos los proyectos son trabajo pero no todos los trabajos son proyectos. Existe un contraste entre manejar un proyecto y realizar las tareas cotidianas que componen nuestro trabajo diario. ¿Cuál es esta diferencia? Un trabajo es un conjunto de procesos operativos que se completan en el día a día sin límites de tiempo ni recursos. Por otro lado, un proyecto se define como una secuencia de tareas que necesitan ser completadas y planificadas para lograr un objetivo previamente establecido, limitado por recursos económicos, de tiempo, humanos, etc. Un trabajo tiende a ser operativo, mientras que un proyecto es más estratégico.

Considerando estas diferencias, ¿qué es la administración de proyectos? La gestión de proyectos es la combinación aplicada de habilidades, herramientas y técnicas para realizarlo de manera efectiva. Por lo tanto, la labor de un administrador de proyectos es compleja. No se trata únicamente de establecer los objetivos, sino que debe medir y controlar los avances colectivos. Requiere crear un plan detallado de cómo se va a completar y alcanzar cada meta.

¿Todos somos capaces de manejar un proyecto? Para lograrlo adecuadamente, requerimos de conocimientos y competencias en determinadas áreas. Si no poseemos estas habilidades, necesitamos adquirirlas, pues son partes esenciales cuando nos estamos desempeñando en este puesto:

  • Tiempo y costos: Ya que influyen en la productividad y calidad del trabajo realizado, se requiere administrarlos correctamente para lograr los mejores resultados.
  • Recursos físicos y humanos: Considerando que cada miembro de nuestro equipo poseerá diferentes fortalezas y debilidades, deben asignarse las tareas correspondientes tomando en cuenta el perfil de cada uno para optimizar el rendimiento.
  • Evaluación de riesgos: Existen muchos tipos de riesgos que pueden presentarse, como bancarios, financieros, contables, por mencionar algunos. Al considerar cada riesgo posible debemos estar preparados para afrontarlos y que no lleguen a afectar los resultados.
  • Comunicación asertiva interior y exterior: Se debe procurar una buena comunicación entre los miembros del equipo, para que ellos a su vez entiendan lo que se espera de su desempeño y que todos persigan un mismo fin.

Todos los proyectos se manejan con los mismos principios, una correcta gestión de estos aporta mucho a una compañía, aumentando su rentabilidad y contribuyendo a su crecimiento. Ahora que conocemos los puntos clave para administrar proyectos debemos reflexionar, ¿qué área necesitamos fortalecer para desarrollarlos exitosamente?