Los sentimientos de tus empleados como clave del éxito en tu empresa

22 | Ago

La cultura de la empresa, tiene un efecto claro en la fluidez de las operaciones y la productividad de sus colaboradores.

Hay que tomar en cuenta, que la cultura se compone de dos elementos; cognitiva y emocional. La cultura emocional, tiene un impacto similar en magnitud al de la cultura cognitiva, aunque muchas veces se olvide o reste importancia.

La diferencia entre ambas culturas (cognitiva y emocional) radica en parte en cómo se transmite; la cultura cognitiva (valores, normas y principios) se hace de manera verbal y explícita, mientras que la cultura emocional se permea a través de señales como lenguaje corporal o expresiones faciales.

La cultura emocional, se compone de aquellos valores afectivos que rigen las emociones que suelen tener y expresar los empleados, lo cual influye directamente en la satisfacción de sus actividades, dinámica de los equipos y hasta en el síndrome burnout .

Entonces, ¿cómo se puede cultivar una cultura que hasta hoy se ha considerado como “implícita”?

Barsade y O’Neill (profesoras y colaboradoras de Harvard Business Review) sugieren los siguientes métodos:

 1.- Aprovecha y amplifica las emociones presentes.

Lo más probable es que ya existan personas en tu entorno laboral que presenten las emociones deseadas, ya sea en eventos esporádicos o frecuentemente. Ayuda a sostenerlos, sembrarlos en más empleados y amplificarlos incorporando estrategias alternativas como destinar tiempo para la meditación, actividades de gratitud entre miembros del equipo y técnicas para abordar situaciones estresantes desde otra perspectiva.

2.- Ejemplifica las emociones a cultivar.

Está comprobado que las personas son propensas a contagiarse de los sentimientos de los demás al imitar el comportamiento de la persona que expresa dicho sentimiento. Esto sucede tanto con las emociones positivas como las negativas.

Si en tu próxima junta entras al cuarto sonriente y lleno de energía, es altamente probable que logres una cultura de alegría, ya que las personas presentes comenzarán a sonreír de vuelta; impactando así el ambiente de la junta.

3.- Fíngelo hasta que lo sientas.

Siendo una solución recomendada específicamente para situaciones a corto plazo, “actuar profundamente” y obligarse a sentir de cierta forma nos puede llevar a un ambiente de empatía.

Por ejemplo, si un compañero de trabajo tiene una emergencia familiar en un mal momento para la empresa, puedes esforzarte por usar un lenguaje no verbal y tono de voz adecuados que demuestren que lo apoyas, moldeando así tus emociones de forma positiva.

 

Y tú, ¿Cómo definirías la cultura emocional dentro de tu empresa?

Si no estás conforme con ella, ¿qué estás haciendo para cambiarla?

 

Información de: talentoenexpansion.com y hbr.org

Programa sugerido: Diplomado en Gestión Estratégica del Capital Humano